LOS LIMITES COMO ENSEÑANZA DE VIDA
Narrativa pedagógica escrita en el marco del Módulo del Seminario Final
de la “Especialización Docente de Nivel Superior en Educación
Maternal”-2023
LOS LÍMITES COMO
ENSEÑANZA DE VIDA.
Autora:
QUEVEDO, DAIANA AGUSTINA
Filiación
institucional: IESD y T N-9001 “Gral. José de San Martin” –San Martin-
Mendoza.
Correo electrónico: benjimore3001@gmail.com
PALABRAS CLAVES:
LÍMITES- NORMAS- EDUCACIÓN-AUTONOMÍA-CONVIVENCIA.
RESUMEN:
Mi nombre es Daiana Agustina Quevedo, soy profesora en
Educación Inicial, trabajo actualmente en un jardín maternal de Junín, Mendoza.
Tengo a cargo 12 alumnos de 3 años, la mayor parte de la matrícula presenta
comportamientos en los que se puede observar la falta de límites que traen
desde casa. Son niños que tienen dificultad para aceptar las normas de
convivencia establecidas en la institución y además se niegan a realizar
actividades de hábitos de rutina. Se manifiestan verbalizando lo que desean o
no, a través de un lenguaje verbal y claro.
Podemos mencionar como ejemplo el caso de un niño
llamado Pedro, él por empezar asiste irregularmente al jardín; si bien sus
padres trabajan, tienen la posibilidad de dejarlo al cuidado de un adulto y al
jardín asiste algunos días en la semana. Esto es algo que provoca que no
mantenga el hábito de ingresar normalmente como los demás compañeros, sino que
cada vez que ingresa lo hace con algún berrinche.
El saludo inicial de la jornada lo hacemos compartido
con todas las salas, donde cantamos canciones alegres y otras de relajación. En
este momento, el niño mencionado, tiene conductas que demuestra que es un
momento que desea evitarlo: se tira al piso, pide que le hagan upa, trata de
dormirse, nunca canta, ni escucha. Cuando se le llama la atención diciéndole:
“Pedro es momento de saludarnos, de cantar, luego vamos a ir a la sala a jugar,
a merendar y a descansar”; él se enoja mucho haciendo gestos con los hombros, o
responde: ..”Le voy a decir a mi mamá que te pegue”… “no voy a venir más a este
jardín”.
Durante la jornada, dentro de la sala, también evita
los momentos de rutina como por ejemplo: el lavado de manos, buscar su toalla,
su vasito para merendar, en estos momentos el pasea, abre puertas de muebles,
busca algún elemento para jugar o vuelve a pedir que lo alcen porque manifiesta
tener sueño o estar cansado.
Se conversa con él persuadiendo, motivando a
aprovechar el tiempo en el jardín para poder jugar con sus amigos, ya que en su
casa se encuentra solito con sus papás o algún adulto cuidador. Sus respuestas
ante esto es: “yo en mi casa me divierto con mi Tablet”.
Dentro del aula se trabaja mucho a partir de imágenes
que plasmen las actividades de rutinas practicadas en la jornada. Realizamos
rondas y conversamos sobre estos momentos, del mismo modo con normas
relacionadas a la convivencia. Al practicar estas estrategias diariamente, se
observa que los niños entienden lo que se les está diciendo.
Pero es un trabajo en conjunto con las familias en el
cual el compromiso y la constancia deben ser cumplidos.
Los Jardines maternales se
constituyen en redes de sostén, junto a las familias involucradas, al educar a
los niños/as pequeños/as, conformando apoyos que complementan y fortalecen la
tarea de la crianza en el hogar (Marotta, 2009). Se trata de un entramado de
interacciones, de sucesivos encuentros en los que se comparte lo común y lo
diferente: las distintas crianzas, las características de cada familia, de cada
cultura, las modalidades que asumen los lenguajes afectivos, corporales,
simbólicos, expresivos, etc. De este modo, “distintos modos de crianza hacen
posible un rico intercambio de experiencias, habilitando la construcción de
nuevos significados” (Rebagliati, 2009). (Instituto de Educación Superior N° 9-001.2022).
Se han propuesto talleres para trabajar con los
padres, pero la convocatoria es reducida. Y aquí es donde se observa que las
familias ponen el tema en un segundo plano y no le dan la importancia que
realmente tiene.
INTRODUCCIÓN:
LÍMITES: Norma que define las conductas
esperadas en un contexto determinado. Esto se desprende de los valores que se
reconocen en la sociedad (solidaridad, respeto, tolerancia, honestidad, etc.)
Los límites son un marco de referencia para el niño, son
una guía, una pauta que les ofrece seguridad. Cuando establecemos un límite
estamos indicando o informando de lo que
es adecuado y seguro que el niño haga, y lo que no lo es.
Las infancias de la actualidad se encuentran muy
marcadas por las nuevas tecnologías, los niños/as se mantienen en permanente
conectividad, pero no conectados entre sí.
Una razón crucial de todo esto, es que la familia
actual encuentra una salida para mantener a los niños entretenidos, a través de
las tecnologías, las pantallas. Por ello la crianza a través de la
comunicación, la atención, el compartir momentos de valor en familia ha pasado
a un segundo plano, lo que influye en el desarrollo de cada niño, en su
personalidad, carácter, autoestima, etc.
Las instituciones que se ocupan de la primera infancia
desarrollan distintas iniciativas con el fin de tejer relaciones de intercambio
que posibiliten la construcción de lazos de confianza para el acompañamiento a
la educación de los niños, esta tarea supone la necesidad de crear un vínculo
fluido entre las familias y las escuelas para la buena educación de los niños.
En las instituciones, podemos observar que los niños
con cada propuesta y/o cada recurso se aburren, ya que en su entorno familiar
se han dejado de lado los juegos tradicionales, los juegos de crianza, juegos
donde pueden desarrollar aspectos cognitivos, motores, del lenguaje. Incluso
los libros en formato papel han dejado de usarse, los papás no leen a sus
hijos, pero si se puede observar que escuchan cuentos por un celular. Esta
falta de atención puede ser uno de los motivos por los cuales los niños se
manifiestan imponiendo sus deseos; y los padres pueden sentirse culpables por
la falta de atención que brindan en sus hijos y esto los lleva a que sean más
permisivos.
Las infancias se encuentran encerradas en un círculo
virtual y no de interrelaciones con otros. Donde lo social y las normas
sociales no son aceptables. Nos encontramos con niños que dicen frases como:”
eso no lo quiero, quiero aquello”, “eso no me gusta”, “dame eso”, “le diré a mi
mamá que me retaste”, “ahora no quiero”, etc.
Un niño que entiende los límites desde pequeño, es un niño que difícilmente tendrá problemas con la autoridad en el futuro. Por ende, formará parte de la sociedad de manera funcional, aceptando las normas de convivencia social.
Dejar claros los límites y hacerlos respetar es una ardua tarea a la que
tendremos que abocarnos hasta bien entrada la adolescencia.
La etapa que abarca hasta los tres años nos brinda la ventaja de que los
niños son como esponjas para absorber lo que deseamos enseñarles, siempre y cuando seamos constantes, perseverantes y
evitemos la contradicción. Majo Gómez (2021).
Actualmente, los padres tienen miedo
a imponer prohibiciones y castigos o a demostrar excesiva fuerza. No desean
(por suerte) dominar a sus hijos; la educación autoritaria les aterroriza, por
las traumáticas huellas que dicha educación dejó en muchos de ellos. Por ello, son más tolerantes, más liberales y
más amistosos que los padres de antaño. Y eso nos puede hacer llegar al otro
extremo de excedernos en el amor y olvidarnos de los tan necesarios límites.
La etapa que abarca hasta los tres años nos brinda la
ventaja de que los niños son como esponjas para absorber lo que deseamos
enseñarles, siempre y cuando seamos constantes, perseverantes y evitemos la
contradicción.
Muchos papás y mamás no se dan cuenta, pero los
límites son parte de la vida del niño desde el momento del nacimiento, y es
importante que se acostumbre a ellos poco a poco.
A continuación, se muestran siete reglas de oro para poner
límites con éxito, a fin de que el niño los entienda y los interiorice, y
evitar que sea una experiencia traumática para él o para los adultos. Según Álvaro Bilbao (2021).
1-PRONTO
Si pones un límite la primera vez que observes una
conducta que no te gusta o que no creas adecuada, evitarás que se produzca una
primera conexión negativa en el cerebro del niño y, por lo tanto, tendrás mucho
menos trabajo en un futuro, porque estarás evitando que la conducta negativa se
desarrolle.
2-ANTES
Cuando veas que tu niño va a hacer algo que
consideras peligroso o negativo para su desarrollo, intenta frenarlo antes de
que ocurra. Al igual que sucede con la anterior regla, evitar una conducta no
deseada antes de que ocurra puede ser mucho más efectivo que corregirla veinte
veces, una vez que el niño haya adquirido el hábito.
3-SIEMPRE
El hecho de lograr que un niño desista de una
conducta poco apropiada no quiere decir que no vuelva a intentarlo. Los niños
son curiosos y persistentes por naturaleza. La clave para que
los límites se hagan valer está en que estos estén claros y presentes en su
cerebro en todo momento.
4-CONSISTENTEMENTE
De nada sirve que el papá del niño no le deje ver
televisión en ciertos horarios si su madre se lo permite de vez en cuando. Es
importante que ambos padres se pongan de acuerdo respecto a qué normas y reglas
son importantes para el desarrollo del niño.
5-CON
TRANQUILIDAD
Parte del secreto de poner límites de una manera
efectiva consiste en que los padres se mantengan dentro de los confines de la
tranquilidad. Cuando le gritamos a un niño o cuando un papá se pone nervioso se
activa una parte de su cerebro que prácticamente inutiliza la zona de la
corteza cerebral que se dedica a gestionar los límites. En estos casos, el niño
no será capaz de escuchar, entender o aprender lo que estás intentando
enseñarle.
6-CON
CONFIANZA
Una de las cosas más importantes cuando vamos a
guiar a alguien es que esa persona confíe en que sabemos por dónde la estamos
guiando. Si el niño ve que tienes claro lo que puede y no puede hacer, se
sentirá más tranquilo y más motivado a la hora de seguir las normas que le
indicas. Tendrás que discutir menos porque sabrás que no va a ser fácil hacerte
cambiar de opinión.
7-CON
CARIÑO
Cuando el límite es puesto con cariño, el niño
entiende a la perfección que no es un ataque contra él, sino simplemente una
regla que se debe cumplir. Su grado de frustración será mucho menor y tú serás
capaz de hacer valer el límite sin que la relación de ambos se resienta.
El secreto de poner límites no consiste en hacer una
escena dramática, sino en conseguir que el niño actúe de la manera que le hemos
marcado. Poner un poco de juego al asunto rebajará la tensión, evitará que el
niño sienta culpa, y lo estarás ayudando a que cumpla con lo que estás
pidiendo. Además, puede ser una excelente oportunidad de jugar y fortalecer el
vínculo entre padres e hijos, en vez de erosionar.
Cómo manejar las
«desobediencias» .UNICEF (2019).
Cuando los niños y las niñas nos desobedecen, lo más
importante es ¡mantener la calma! Si nos sentimos desafiados o burlados, nos
puede dar mucha rabia y podemos actuar equivocadamente.
● Si
creemos que el niño o la niña ya conoce los motivos por los que le pedimos que
se comporte de determinada manera, no está bien repetirlos para
«convencerlo/a».
● Un
buen sistema implica hacerle una advertencia efectiva frente al no
cumplimiento. En tono firme, pero sin gritos ni ningún tipo de violencia y una
sola vez. La repetición interminable solo agota la paciencia de los adultos.
● Otra
buena fórmula es expresarles lo que pasará si no cumplen: «Si no empezamos a
cambiarte ahora, no podrás ir al cumpleaños».
● Si
cumple, no pasemos por alto su buena actitud y alabemos sinceramente su ayuda,
sin reproches y demostrándole la alegría que nos da.
● Si
no cumple, es crucial cumplir con la consecuencia que habíamos anunciado: la
pérdida de alguna diversión o privilegio, o aplicar una penitencia o tiempo
fuera, manteniendo nuestra calma y firmeza. No son buenos ni los gritos ni la
brusquedad. Cuanto más serenos estemos, mejores serán los resultados.
● Si
entramos en una lucha de poder, lo mejor que podemos hacer es tratar de
salirnos de ella. Si es posible, intentar retirarnos del lugar donde está el
niño, asegurándonos de que no corre peligro.
La puesta de límites es una gran herramienta de
crianza que permitirá a niños y niñas desarrollar la capacidad de ajustarse
inteligentemente a las normas.
CONCLUSIÓN:
La desobediencia es normal y esperable. Lo importante
es saber manejarla. Nuestra responsabilidad como docente, familias, cuidadores
es enseñarles a aceptar las reglas de convivencia social, de a poco y de buena
manera.
Conductas, acciones y verbalizaciones como las de este
niño llamado Pedro se observan en algunos niños más. Esto me lleva a pensar en
que debemos preocuparnos y ocuparnos de las infancias actuales. Hay respuestas
que nos dejan sin palabras y nos hacen reflexionar. Si bien es una edad que
están formando su personalidad a partir de su autonomía, es necesario la
firmeza con la que nos dirigimos al hablarlos y establecer límites guiándonos
así al respeto, a la comprensión de lo que se les está diciendo.
Como docente creo que sería el mejor momento para
enseñar habilidades sociales o involucrar a los niños en la resolución de
conflictos, donde puedan resolver de una manera pacífica sin tener que llegar a
la agresión, tales como fomentar conductas cooperativas, donde los niños puedan
compartir, cooperar y ayudar a otros.
Desde las instituciones tenemos la posibilidad de
generar encuentros, talleres con los padres donde podamos manifestar las
conductas de los niños en la casa y en el jardín y juntos proponer y planificar
estrategias y herramientas para utilizar en ambos ámbitos. Brindar
posibilidades de momentos para ser compartidos con la familia dentro del
jardín, buscando un disparador motivador para los niños para el disfrute con
sus pares en un lugar hermoso de contención, de trabajo compartido, de momentos
de diversión y aprendizaje como lo es el jardín maternal.
Narrativa pedagógica
escrita en el marco del Módulo del Seminario Final de la “Especialización
Docente de Nivel Superior en Educación Maternal”-2023
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS:
·
Instituto
de Educación Superior N° 9-001 (2022). Clase N° 2: “La mirada pedagógica
sobre las actividades, el valor y la importancia de las mismas. Módulo:
“Actividades de Crianza”. Especialización Docente de Nivel Superior en
Educación Maternal. Mendoza. D.G.E.https://ens9001-infd.mendoza.edu.ar/aula/prg_texto.cgi?wAccion=ver_texto&id_texto=59451&id_unidad=58074&id_curso=2794
·
Majo
Gómez (Publicado abril 7, 2021). En
Blog, Education, emotraining, Hijos. ¿Cómo poner límites a niños de 0 a 3 años?
https://emotraining.com/como-poner-limites-a-ninos-de-0-a-3-anos/
·
Revista: “sonríe mama y familia” blog: Niños: 7 reglas de oro para poner límites sin dramas. (Posteado en 20/05/2021) https://sonriemama.com/crianza/ninos-7-reglas-de-oro-para-poner-limites-sin-dramas/
Fuente:
Libro «El cerebro del niño explicado a los padres», escrito por Álvaro
Bilbao, doctor en psicología y neuropsicología.
·
UNICEF Uruguay. Artículo: ¿Cómo
poner límites a niños de 3 a 5 años sin violencia? ¿Qué características tienen los niños y las niñas de
esta edad, y de qué manera ponerles límites sin violencia? ¿Cómo
manejar las desobediencias?¿Cómo poner límites a niños de 3 a 5 años sin violencia? |
UNICEF
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